¿Cuándo puede ser una opción?
Puede valorarse cuando hay recaídas repetidas, dificultad persistente para detener el consumo, riesgos importantes o un deterioro que afecta la salud, la familia, el trabajo y la seguridad.
No todas las personas necesitan la misma modalidad. La decisión debe considerar el patrón de consumo, posibles síntomas de abstinencia, condiciones médicas y psiquiátricas, red de apoyo y disposición para participar.
- Consumo difícil de interrumpir en casa
- Consecuencias graves o riesgos crecientes
- Intentos previos sin estabilidad
- Necesidad de estructura las 24 horas
Qué debe incluir un programa responsable
Antes del ingreso conviene preguntar quién realiza la valoración, cómo se atienden las urgencias, qué profesionales participan, cómo se protege la confidencialidad y cuál es el plan de egreso.
La atención residencial debe respetar la dignidad y los derechos humanos. Un centro no sustituye un hospital cuando existe una emergencia médica o psiquiátrica.
- Valoración médica y psicológica
- Plan terapéutico individual
- Participación familiar ordenada
- Seguimiento y prevención de recaídas
Cómo funciona el ingreso en TSAYA
La familia puede solicitar una orientación confidencial por teléfono o WhatsApp. Se revisa la situación y, si el programa parece adecuado, se agenda una valoración previa al ingreso.
El programa residencial integra alojamiento, alimentación, terapia individual, grupal y familiar, consejería, actividades terapéuticas y acompañamiento cotidiano.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el internamiento?
TSAYA ofrece un programa residencial de 90 días. La recomendación se confirma mediante valoración y seguimiento del caso.
¿El ingreso sustituye una desintoxicación hospitalaria?
No. Algunas abstinencias o intoxicaciones requieren manejo hospitalario. La valoración inicial ayuda a identificar el nivel de atención seguro.
¿Puede participar la familia?
Sí, conforme al plan terapéutico y cuidando el proceso del paciente.
Fuentes consultadas
Esta guía no sustituye una valoración médica o psicológica. Ante pérdida de conciencia, dificultad para respirar, convulsiones, sobredosis, riesgo de autolesión o violencia, llama al 911. En México también puedes contactar a la Línea de la Vida al 800 911 2000.

